sábado, 2 de diciembre de 2017

Ya pueden leer mi nuevo cuento de Navidad


—Pero, Enrique— me interrumpió Eloísa con arrebatada emoción—, si el nacimiento de Jesús fue un milagro portentoso, ¿por qué no esperar hechos extraordinarios cada vez que cruzamos el umbral mágico de Adviento?
Estábamos hablando de mis cuentos de Navidad que ella había leído año tras año en el diario La Capital desde que comenzaron a publicarse en diciembre de 1994, y yo le explicaba que muchísimas de esas narraciones se basaron en sucesos reales.
Eloísa titubeó con timidez.  
—Tengo… tengo una historia verdadera —se animó por fin—, ¿quiere que se la cuente?
—Claro, Eloísa, pero antes deme otro café.
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